La importancia de diferenciar entre egoísmo y una sana autoestima

La importancia de diferenciar entre egoísmo y una sana autoestima

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Suele pasar que cuando tratas de evitar una situación que para ti es dañina y para otra persona gratificante, te acuse de ser “egoísta”. Pero párate un momento y piensa: ¿de verdad estoy siendo egoísta?

  • ¿Hasta qué punto merece la pena seguir así? – por ejemplo, se trata de un daño temporal pero que a largo plazo tendrá una recompensa enorme… o es un sacrificio en vano, sin ninguna utilidad para ti.
  • ¿Qué haría la otra persona si estuviera en tu lugar? – puede que la otra persona haya hecho algo similar por ti o estás seguro al 100% de que lo haría y existe un equilibrio… o puede que no y que tú siempre seas quien cede y se conforma o subordina al otro.
  • ¿Qué te dicen las tripas, el corazón, el estómago? – te sientes relajado y sin tensiones… o tu cuerpo te está mandando señales de malestar, como si el daño psicológico se localizara en un sitio físico: el estómago, el cuello, el pecho, etc.

Si crees que la situación te dañará a largo plazo, no hay recompensa, la otra persona no lo haría, y encima tienes síntomas físicos de malestar, no le dés más vueltas. Debes pensar qué es lo mejor para ti, tomar una decisión y actuar en consecuencia. No es egoísmo, es supervivencia gracias a una sana autoestima.

 

Nadie puede salvarte sino tú mismo y mereces salvarte. No es una guerra fácil de ganar pero si algo merece la pena ganar, es esto. – Charles Bukowski.

 

Tu autoestima es tu salvavidas

Estamos diseñados para sobrevivir y para ello la clave es evitar ser heridos. Tu autoestima es tu salvavidas y más te vale tenerlo en buenas condiciones porque cuando las cosas se ponen feas (y en la vida ya sabes que se ponen) si está estropeado y lleno de agujeros solo vas a hundirte. Ten cuidado porque hay personas especialistas en pinchar ese salvavidas y reconocerlas es crucial para que no caigas en una espiral de destrucción de tu autoestima. 

Ya te conté aquí 8 cosas que puedes hacer para mejorar tu autoestima y cómo evitar destruir tu autoestima cuando eres más sensible que los demás.

Una de las mejores maneras de tener una buena autoestima es aprender cómo comunicarte de una forma asertiva. Cuando eres una persona asertiva eres capaz de expresar tus emociones, deseos y necesidades sin dañar a los demás. En cambio, si eres egoísta actúas en tu propio beneficio pisoteando a los demás, faltándoles al respeto, traspasando sus límites.

¿Qué piensas ahora? ¿Lo tuyo es egoísmo o es autoestima?

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